Moshi
Gastronomía en Moshi
Moshi come chagga. Es la ciudad del pueblo que habita las laderas del Kilimanjaro desde hace siglos y que construyó toda su cocina alrededor de una sola planta: la banana. No la de postre, sino la verde, la de cocinar, que acá hace de papa, de arroz y de pan al mismo tiempo. Se guisa con carne, se hierve con poroto, se convierte en sopa espesa de desayuno y hasta se fermenta para hacer cerveza. Si en la costa swahili todo gira alrededor del coco, acá todo gira alrededor del plátano de la ladera. La segunda pata es el café. Estás en una de las zonas cafetaleras más famosas del mundo y en la ciudad donde funcionan las cooperativas y la subasta que le pusieron nombre al grano del Kilimanjaro. Eso se nota en la calle: Moshi tiene cafeterías de especialidad que tuestan grano de las fincas de Machame, Marangu y Uru, y tours de café en las laderas donde te lo muestran de la planta a la taza. La tercera pata la trajo el turismo de trekking, con una escena de restaurantes de viajero que convive a pocas cuadras de los mgahawa de barrio, con una brecha de precio de cinco a diez veces entre una y otra. El viaje bueno alterna entre las dos.
Platos imperdibles
El plato bandera de la ladera: banana verde guisada lento con carne de vaca o cabra hasta que se deshace y espesa la salsa. Tibio, denso y de montaña. Se sirve solo, sin ugali, porque el plátano ya hace de base.
Mgahawa de barrio, al mediodíaBanana verde cocida junto con poroto hasta formar una pasta espesa que se aplasta en la olla. Contundente, barato y absolutamente cotidiano: es lo que come media ciudad cuando no hay carne en el plato.
Comedores locales y almuerzos de casaSopa espesa de banana verde con carne o hueso, licuada hasta quedar cremosa. Se toma bien temprano, sobre todo el fin de semana, y en la zona se le atribuye poder reconstituyente después de una noche larga o de un trekking.
Puestos de sopa de la mañanaCabra o vaca asada lento sobre carbón, cortada en cubos delante tuyo y servida con ugali o papas fritas y kachumbari. Se pide por peso, se comparte y es el plan de todo fin de semana en la ciudad.
Parrillas de barrio, desde las 18La polenta firme de maíz blanco con guiso de poroto, hoja verde o carne. Se come con la mano derecha: bollito, hueco con el pulgar y levantás el guiso. Es el almuerzo diario de la mitad de la ciudad.
Mama ntilie de vereda y mgahawaBrochettes de carne marinada en lima, ajo y especias, asadas sobre brasa y pinceladas con la marinada. Se venden por unidad en la vereda, se comen de pie y son el mejor snack nocturno de Moshi.
Carritos de brasa, de nocheTortilla de papas fritas: se echa huevo batido sobre las papas recién hechas y se da vuelta como un omelette, con kachumbari encima. Barata, contundente y disponible a cualquier hora en cualquier esquina.
Puestos de fritura de todo barrioLa comunidad de comerciantes que se instaló con el ferrocarril dejó una escena de curries, dal y biryani muy accesible. Arroz especiado en capas, carne marinada y pan recién hecho, a precio de restaurante de barrio.
Restaurantes indios del centroLa samosa tanzana viene rellena de carne picada o poroto y se come a cualquier hora, casi siempre acompañada de chai. El kachori, la bolita frita de papa especiada, es su compañero inseparable en el mostrador.
Puestos de chai y panaderíasMandazi, la masa frita levemente dulce con cardamomo, y chapati, el pan plano de sartén que en el norte se come con casi todo. Se piden con chai de leche bien caliente en el puesto de la esquina.
Puestos de chai de la mañanaBebidas típicas
El café que le dio fama a la montaña, tostado con grano de las fincas de Machame, Marangu y Uru. Un americano ronda los USD 1,5 a 3 y un cappuccino puede llegar a 4 en cafetería de especialidad del centro.
La cerveza chagga por excelencia: banana madura fermentada con harina de mijo germinado, turbia y de sabor agrio. Se toma en calabaza compartida en las laderas y aparece en bodas, funerales y reuniones. Graduación impredecible.
Té negro hervido con leche, azúcar y especias, o su versión de jengibre que raspa la garganta. Es el desayuno real de la ciudad, siempre con mandazi o chapati al lado.
Jugos de maracuyá, mango, tamarindo y baobab exprimidos en el momento en mercados y puestos. Con el calor de Moshi son casi obligatorios; el de baobab, seco y ácido, es el más local de todos.
Jugo de caña prensado a manivela en el momento, con jengibre y lima. Muy dulce y muy popular en los mercados; pedilo recién hecho y sin hielo agregado si venís de llegar al país.
Papilla líquida y tibia de mijo o maíz que se toma en vaso a primera hora. Barata, saciante y absolutamente local: es el desayuno de quien arranca a trabajar antes de que salga el sol.
Las lager tanzanas son livianas y se toman muy frías. Una de las marcas nacionales lleva el nombre de la montaña que tenés enfrente, y es la compañía obligada de la nyama choma del fin de semana.
El destilado nacional, incoloro y de caña, que se toma con soda, hielo y lima o en botellitas de bolsillo. Fuerte, muy barato y parte del folclore de cualquier salida nocturna de la ciudad.
Zonas y mercados
El mercado grande de fruta y verdura de la ciudad, a pocas cuadras del Clock Tower: banana de todas las variedades, palta, mango, especias y puestos de comida hecha en el mismo pasillo. Es el mejor lugar para entender de dónde sale todo lo que después comés en los mgahawa.
Fruta y banana de ladera, chai y comida de ollaEl corazón de la ciudad, sobre Kibo Rd, Rindi Ln y Old Moshi Rd: cafeterías de especialidad, restaurantes con carta, bares de trekker y panaderías. Es el Moshi caro, pero el que mejor café tiene del país.
Café de especialidad y restaurantes con cartaLa zona de mercado de ropa usada y bazar del centro-oeste, con una fila de puestos de fritura y de chai donde desayuna y almuerza quien trabaja ahí. Ruidosa, barata y sin una sola carta en inglés.
Fritura, chai y chipsi mayaiEl mercado popular grande del este, camino a Marangu, muy activo los días de feria. Granos, poroto, banana de ladera y comedores donde el almuerzo cuesta poco más de un dólar. Es el Moshi que no aparece en ninguna guía.
Machalari, kiburu y comida de ollaEl barrio residencial elegante del noroeste: casas con jardín, hoteles boutique y restaurantes de patio bajo los árboles. Cocina internacional y algo de fusión, tranquilo y bastante más caro que el centro.
Cocina internacional y patios bajo los jacarandásLa brasa se prende al caer el sol en los alrededores del centro: carritos de mishkaki en la vereda y patios de nyama choma donde se pide por peso. Es el plan nocturno más tanzano que hay y también el más barato.
Nyama choma y mishkakiDónde comer, por nivel
Mama ntilie de vereda, mgahawa de barrio sin carta, puesto de fritura y parrilla callejera de Kiboriloni, Majengo o Pasua. Donde almuerza quien trabaja en la zona, siempre en efectivo. Típico: ugali, machalari, kiburu, mishkaki y chipsi mayai.
Restaurante con mesas y carta del centro o de Shanty Town, casa de curry india, cafetería de especialidad y patio de nyama choma con servicio. Acá ya aparece la tarjeta. Típico: curry, biryani, nyama choma y café del Kilimanjaro.
Restaurantes de lodge en los cafetales de las laderas, hoteles de gama alta del centro y cenas de celebración después de bajar del Kilimanjaro. Cocina internacional con toques locales.
Qué evitar
- Dejarte llevar por un flycatcher: los buscas que abordan turistas en el centro y cerca del Clock Tower te acompañan a comer o a una oficina de trekking y cobran comisión, que sale de tu bolsillo vía precio inflado. Un no firme y seguir caminando alcanza.
- Contratar el trekking en la calle: nunca cierres una subida al Kilimanjaro con alguien que te abordó en la vereda ni pagues en efectivo sin factura. Verificá al operador en el directorio de la asociación de operadores de Tanzania antes de pagar nada.
- No acordar el precio antes de comer: en parrillas, carritos y mercados la carta no existe y el precio se define al final. Si la pieza se cotiza por peso, pedí que la pesen delante tuyo y confirmá el total en voz alta.
- Cambiar plata en la calle: las casas de cambio del centro y los bancos dan tasa razonable y recibo. El cambista informal que ofrece unos chelines más es una maniobra clásica.
- Traer billetes de dólar viejos: los anteriores a la serie 2009 suelen ser rechazados en bancos, casas de cambio y hoteles, igual que los rotos o muy gastados.
- Contar con tarjeta en todos lados: hay cajeros en el centro, pero el mercado, el daladala, el puesto de brasa y buena parte de las guesthouses son efectivo en chelines. En las puertas del parque y en las laderas no hay cajeros.
- Tomar agua de la canilla: el agua corriente no es potable. Tomá embotellada o filtrada y mirá dos veces el hielo y los jugos muy aguados en puestos precarios.
- Caminar de noche por el centro: después del anochecer conviene moverse en taxi o en bajaj conocido, sobre todo entre el Clock Tower y los barrios del oeste.
Un día comiendo como local
Chai ya maziwa bien caliente con mandazi recién frito o chapati en un puesto de la esquina. Si la mañana viene fresca, se suma un vaso de uji. Cuesta menos que una botella de agua.
La sopa espesa de banana verde con carne, cremosa y tibia, en un puesto de sopa. Es el plato más chagga que vas a encontrar antes del mediodía y el desayuno fuerte de la zona.
Mango, papaya, maracuyá y las mil variedades de banana de la ladera, entre puestos de especias y de poroto. Es el mejor momento del mercado y el único con luz buena para ver bien todo.
Un café tostado con grano de las fincas de Machame o Marangu en una cafetería del Clock Tower. Es el lujo barato de Moshi: acá el café de especialidad cuesta la mitad que en cualquier ciudad grande.
Machalari o kiburu en un mgahawa: señalás dos o tres ollas y te sirven. Cuesta poco más de un dólar y cambia de menú todos los días según lo que hubo en el mercado esa mañana.
Chipsi mayai hecho en el momento en la sartén de la esquina, con kachumbari encima y una gaseosa bien fría. La merienda más tanzana que existe.
Nyama choma de cabra cortada en la mesa con ugali y kachumbari, o mishkaki de a uno si venís picando. Se comparte, se come con la mano y se acompaña con cerveza fría.
Probá machalari, kiburu y mtori de la cocina chagga, nyama choma y mishkaki de brasa, ugali con poroto, curry y biryani indios y chipsi mayai a cualquier hora. Tomá café de especialidad del Kilimanjaro, mbege de banana fermentada, chai de leche o jengibre, jugos de baobab y maracuyá, cerveza lager y konyagi de noche. Calculá USD 1-4 en puesto o mgahawa, USD 5-18 en restaurante con carta y USD 25-80+ en lodge o cena de celebración, por persona. Pagá en efectivo en chelines en puestos, mercados y daladalas; la tarjeta funciona solo en hoteles y restaurantes formales, casi siempre con recargo del 3% al 5%. Evitá los flycatchers del centro, contratar el trekking en la calle, comer sin acordar precio, el cambio informal y el agua de la canilla.
Alojamiento en Moshi
Moshi casi nunca es el destino en sí: es la ciudad base desde donde se sube al Kilimanjaro y desde donde se sale a las laderas, a las cascadas y a los cafetales. Eso define todo. La mayoría se queda una o dos noches antes de arrancar el trekking y dos o tres al bajar, y por eso el criterio no es tanto qué barrio es más lindo sino cuán cómoda queda la salida temprano, cuán cerca está la oficina del operador y cuánto silencio necesitás para dormir la noche previa a seis días de montaña. La buena noticia es que la oferta es amplia y barata para lo que es el circuito: hay camas en dormitorio desde alrededor de USD 8 a 12, habitaciones privadas simples por menos de USD 25 y hoteles medios con pileta bastante por debajo de lo que cuesta cualquier lodge dentro de un parque. Buena parte del alojamiento de Moshi se vende a través del operador de trekking como parte del paquete: conviene saber si tu tarifa ya incluye la noche previa y la posterior antes de reservar por afuera y pagar dos veces. Moshi está más baja y más cálida que Arusha, así que el mosquitero en buen estado y el ventilador son prioridad real, no un detalle.
Zona por zona
Kibo Rd, Rindi Ln y Old Moshi Rd. Todo a pie: mercado, oficinas de trekking, cafeterías y bancos. Ganás en practicidad y perdés en silencio, porque el tránsito no para. Estimado USD 12 - 150 la doble por noche.
Barrio arbolado y elegante al noroeste, con jacarandás, casas con jardín y hoteles boutique. La mejor combinación de tranquilidad y cercanía de la ciudad, a diez minutos a pie del centro. Estimado USD 25 - 200.
Zona residencial verde camino al bosque de Rau, más fresca y con guesthouses de jardín. Necesitás bajaj para el centro, pero se paga bastante menos. Estimado USD 15 - 90.
Barrios populares del oeste y del este, con mercados, comedores y guesthouses muy baratas. Menos turismo y más ciudad real. Estimado USD 7 - 40.
Pueblos chagga en la ladera (Marangu, Machame, Uru, Materuni), a 30-45 minutos del centro, con lodges de jardín, cascadas y tours de café. Lo más lindo, pero necesitás transporte. Estimado USD 30 - 250.
Corredor entre Moshi y el aeropuerto internacional del Kilimanjaro, a unos 45 km al oeste sobre la ruta a Arusha. Lodges con jardín y silencio, pero aislados de todo lo demás. Estimado USD 40 - 300.
Por tipo
La opción de los barrios: habitación simple con ventilador, baño propio o compartido y mosquitero. Se paga en efectivo y casi nunca hay desayuno. Se reserva directo o por Booking.
Moshi tiene una escena de hostels muy fuerte. Muchos arman el trekking o el tour de café en grupo y ahí está buena parte de su valor real. Hostelworld y Booking.
Dos estrellas del centro: habitación privada con desayuno, wifi irregular y agua caliente que conviene confirmar antes de reservar.
Tres o cuatro estrellas de Shanty Town y del centro, con pileta, jardín y generador. Ideal para bajar del Kilimanjaro. Confirmá si la tarifa ya incluye el 10% de servicio.
Casas y bungalows en Marangu, Machame y Uru, con jardín, vista al Kilimanjaro y media pensión. Necesitás transporte para bajar a la ciudad.
Campings con parcela, baños comunes y bar, muy usados por los camiones de overland. Suelen tener también habitaciones simples y bandas fijas.
Consejos de reserva
Preguntá si la noche ya está incluida: muchos operadores meten la noche previa y la posterior en el precio del trekking. Confirmalo antes de reservar por afuera y pagar dos veces.
Guardado de equipaje: casi todos los hoteles guardan gratis lo que no subís a la montaña si volvés a dormir ahí. Confirmalo por escrito antes de reservar.
Anticipá la temporada alta: enero a marzo y junio a octubre son el pico de trekking, reservá dos o tres meses antes. Abril y mayo son lluvias y lo más barato del año.
Confirmá el traslado: el aeropuerto internacional del Kilimanjaro está a unos 45 km al oeste. Preguntá si el hotel hace el transfer y cuánto cobra antes de llegar.
Mirá el mosquitero: la malaria es endémica en la zona y Moshi es más baja y cálida que Arusha. Mosquitero en buen estado y ventilador son prioridad real.
Generador y agua caliente: los cortes de luz existen. La noche antes de subir y la de bajar, tener agua caliente asegurada vale más que cualquier otro extra.
Efectivo o transferencia: los hoteles formales toman tarjeta, casi siempre con recargo del 3% al 5%. Muchas guesthouses piden el saldo en efectivo en chelines.
Cargo de servicio: en hoteles de nivel medio y alto suele sumarse un 10% de servicio a la tarifa publicada. Confirmá por escrito si el precio que te pasaron es neto.
Elegí el centro y el Clock Tower si venís poco tiempo, Shanty Town para silencio a diez minutos del centro, Rau para estadías largas y Marangu o Machame para vista y cafetales. Presupuestá USD 7-25 en guesthouse, USD 8-30 en hostel, USD 25-55 en hotel económico, USD 55-180 en hotel medio y USD 90-350 en lodge de ladera. Sumá el cargo de servicio del 10% habitual en alojamientos formales, el recargo de 3% a 5% por tarjeta y el transfer desde el aeropuerto, que está a unos 45 km. Enero a marzo y junio a octubre son el pico de trekking; abril y mayo son lluvias y lo más barato. Preguntá siempre si la noche ya viene incluida en el paquete, si guardan el equipaje durante el trekking y si hay generador y agua caliente.